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Feb
16

DE PASEO CON MIMA XARI

Autor // María José

Reconozco que mi curiosidad en el "tema maternal" siempre ha sido muy precoz, ello ha implicado que estuviese bastante "puesta" en todo lo relacionado con los niños incluso mucho antes de quedarme embarazada. Además la  búsqueda de información para el blog, unido a los conocimientos de mi cuñada  M.Ángeles me han permitido conocer de ante mano muchos de los productos que se necesitan en maternidad.

Y cuando vas a ser madre una de las compras más importantes respecto a tu futuro bebé es la del cochecito de paseo. Algunas de vosotras me habéis preguntado por él, así que he decidido dedicarle la entrada que se merece.

Desde que era niña vivía enamorada de todo un clásico, La Inglesina, sus grandes ruedas, su romántico capazo, en definitiva esa estética retro,  que lo hace adorable me cautivó siempre. Pero por razones obvias no resultaba práctico en su uso diario. En la actualidad, el mercado presenta una gran variedad de modelos y de entre los más conocidos, mi chico y yo contemplábamos varias alternativas, como el Bogaboo, el UppaBaby Vista y el Mima Xari.

"Casco histórico de Córdoba"

El Bogaboo, a pesar de todas las ventajas que ofrece, siendo el carrito más vendido y aclamado por los papás, lo rechazamos por su altura, ya que tanto mi chico como yo somos "grandes" y este carrito se nos quedaba muy bajito.

Nuestra segunda opción fue el UppaBaby Vista, quizás el único carro que está desbancando en ventas al Bogaboo, procedente de los EE.UU, es muy robusto, práctico y "supuestamente irrompible". Literalmente tuve que pelear con el vendedor para no llevármelo a casa, fue tal su obsesión porque compráramos este modelo que incluso se subió en la sillita para ver que el carro podía soportar grandes cantidades de peso sin inmutarse y aunque he de reconocer las múltiples ventajas de este carrito, me resultaba muy pesado  y tampoco terminaba de convencerme su estética.

Finalmente, nos decantamos por el Mima Xari, "odiado y amado" a partes iguales, he de reconocer que en cuanto lo vimos en un expositor nos gustó su diseño vanguardista y novedoso, pero sobre todo resultaba muy ligero y de fácil manejo, rápido en montar/desmontar y de tamaño correcto. ¡Cumplía por tanto todas nuestras exigencias!. Desde aquí dar las gracias a los "abuelos" porque ellos han sido los atífices de que Martín pasee cómodamente en su Mima Xari por las calles de cualquier ciudad.

¡Cielos Azules!

Mj.